Al lado del camino
26Sep - Museo Louvre
Entonces me doy el lujo de escribir en esta mesa de "Les cafes de la Pyramide" casi debajo de la famosa pirámide del Louvre a las 14:17. Respirar con tranquilidad, pensar que talvez fue un poco excesivo pedir ese pie de manzana después del club sandwich, la Heineken y el "pas petit" café -había olvidado lo pequeños que sirven el café aquí-.
Y da una sensación de ¿poder? el hacerse a un lado y contemplar como fluye la gente, como va y viene; como la chinita justo aquí abajo a mi izquierda busca en el mapa del museo algún punto de su interés, cómo sube las gradas hacia la salida una joven madre cargando a su rubio hijito, cómo hablan dos señoras mayores -muy posiblemente madre e hija-, y tantos otros con los que se podrían hilvanar historias.
Me viene a la mente "Al lado del camino" de Fito Paez:
"Me gusta estar al lado del camino, fumando el humo mientras todo pasa.
Me gusta abrir los ojos y estar vivo..."
Me encanta esa canción.
Se me ocurre ahora revisar las fotos que he tomado -con la memoria que compré ayer- por si vuelve a fallar:
La cortina cerrada de mi cuarto de hotel con la minúscula tele arriba, la vista desde la ventana del cuarto (7° piso otra vez...), medio rostro de la máscara de V for Vendetta pintado por un ¿graffitero? en un depósito de basura camino al museo, los alrededores del área de acceso al Louvre, la pirámide de cristal, varias esculturas italianas -qué maestría para replicar la anatomía humana y para expresar movimiento y comportamiento en una piedra!-, varias pinturas de tamaños colosales, La Gioconda (para mi gusto demasiado lejana y asediada por su popularidad -justo como aquellas chavas en la secundaria-), las bodas de Canaan -el cuadro mas grande del museo-.
Me siento francamente afortunado de poder ver y apreciar todo esto. Aunque para apreciarlo se necesita educación -que yo no tengo- pero mucho me ha ayudado la guía interactiva (E 7.00 por una palm con mucha información dividida por obras de interés o itinerarios, etc.)
Si hay algo que me gusta de tener vacaciones, es la "facultad" que estas te dan de "parar" el mundo, cogerlo en tus manos, retomar aquella sensación de control sobre tu vida: levantarte a la hora que quieras, no hacer nada o hacer de todo, tomarte el tiempo de leer -o escribir- donde querrás, estar donde querés estar, observar, escuchar, sentir.
Se me ocurre que por unos días perdés esa sensación de "autómata" que en mi caso me lleva de la cama al periódico, del periódico al desayuno, del desayuno a la regadera, de la regadera a la rasurada, de la rasurada al carro y del carro al trabajo; todos los días. Eso no es vida! Pero igual hay que vivirla para poder tener momentos como estos.
"...la brisa de la muerte enamorada, que ronda como un ángel asesino
Mas no te asustes siempre se me pasa, es solo la intuición de mi destino.
...
Me gusta estar al lado del camino, me gusta sentirte a mi lado
Me gusta estar al lado del camino, dormirte cada noche entre mis brazos...".
Bueno ahora mejor continúo la visita porque ha aumentado el número de personas esperando mesas...


carla dijo
lo que es la vida...ayer nos pasamos con Gerardo escuchando esa canción!
28 Septiembre 2008 | 08:01 PM